

Transición: qué hacer
Hay que estar preparados para afrontar el
cambio generacional en las empresas familiares y así asegurar la
supervivencia de la familia y del negocio.
¿Qué pueden hacer los dueños de una empresa
familiar para lograr una transición exitosa, cuando los negocios pasan
de una generación a la siguiente? Con frecuencia, este es un momento en
el que lo hermoso y fuerte de una empresa familiar se transforma en riñas
intrafamiliares alrededor de lo personal, lo financiero y de la
supervivencia de la familia. Esta destrucción tiende a ocurrir tanto en
las empresas grandes como en las pequeñas. Es importante preguntarnos
por qué, precisamente en los momentos en que la empresa más necesita
la solidaridad familiar, esta se diluye.
Por lo general, las semillas de destrucción están presentes desde hace
años. Riñas sin resolver, sentimientos de culpa y resentimientos
suelen aparecer justo cuando se planea la sucesión intergeneracional.
El proceso de enfrentar la propia mortalidad, la jubilación y la
reestructuración de los papeles organizacionales nunca es fácil.
Probablemente, esta sensación se expresa con la frase de Woody Allen:
"A mí no me importa enfrentar mi muerte; yo, simplemente, no
quiero estar allí cuando eso suceda". Desde luego, planear una
sucesión es difícil y suele postergarse.
El ajuste en el liderazgo desde la primera generación hacia la segunda,
particularmente cuando hay más de un hijo envuelto en los negocios, es,
usualmente, un momento de gran estrés y de trauma. A menudo, es en este
momento en el que el proceso de tomar decisiones cambia del modelo
unilateral hacia el de equipo, en especial cuando en la siguiente
generación hay más de un dueño. Obviamente, para que este proceso
funcione, se requiere que las necesidades y las opiniones de los
miembros de la familia se tengan en cuenta.
El peor escenario es el de las familias que terminan en una pelea jurídica
para poder quedarse con una parte de un negocio que hace tiempo perdió
su encanto. La cuestión es cómo resolver los problemas familiares y
organizacionales de una manera que tenga en cuenta el futuro de la
empresa y el de la familia. Es como construir una casa: la empresa
familiar requiere cimientos sólidos para que pueda durar y prosperar a
través del tiempo. Cada familia y cada negocio son únicos. Una de las
claves para el éxito es saber distinguir cuáles partes de la familia y
de la cultura empresarial conducen al éxito y cuáles tendrían que
cambiar. La sabiduría del padre no es hereditaria. ¿Qué pasa si
ninguno de los hijos tiene el nivel del fundador? ¿Deberían los
futuros propietarios ser futuros gerentes? Si el contexto del negocio
cambia, ¿la sabiduría del padre seguirá siendo la clave para el
futuro éxito? Algunos puntos críticos que deben ser enfrentados son:
¿qué hace que este negocio sea exitoso? ¿qué sostiene a la familia
unida a pesar de las realidades del negocio?
Con frecuencia, una de la razones del éxito se relaciona con la
agresividad del fundador y el enfoque autocrático en los negocios. Los
negocios se llevaban a cabo. Los trabajos debían hacerse. Había un
sentimiento de estabilidad dentro de la organización. Sin embargo, si
varios de los hijos han estado trabajando en la empresa, suele pasar que
en el fondo de ella hay resentimientos y hostilidades sin ventilar. Por
lo general, los hijos mantienen entre sí alegatos y actitudes negativas
que no se resuelven. Estas actitudes surgen cuando comienzan a competir
por el poder.
En la mayoría de los negocios familiares, los fundadores no tratan
temas de sucesión sino hasta cuando su retiro es inminente. Para esta
etapa, los fundadores ya tienen alrededor de 60 años y sus hijos pueden
haber trabajado en la empresa entre 5 y 35 años. El asunto se complica
cuando entre los hijos, uno de ellos ha trabajado en la empresa más
tiempo que los demás, cuando hay niveles de capacitación muy dispares
o cuando hay clara incompetencia. Las esposas de los hijos también
suelen tener opiniones que afectan al negocio. Existe una presión
extraordinaria sobre los fundadores y la familia. Sin resolver, estos
sentimientos malsanos crecen.
Los valores y normas que rigen en la familia tendrán incidencia sobre
la empresa familiar. Cuando algún familiar siente que sus aportes no
son tenidos en cuenta para la toma de decisiones, que los problemas no
se resuelven de una manera justa y con compasión, o que sus
sentimientos no importan, este se torna agresivo, defensivo y distante.
Por lo general, culpan a otros cuando no son capaces de trabajar en
equipo y comunicarse con los demás. Ya que el derrumbe de una empresa
familiar también implica el derrumbe del amor, las secuelas se sienten
más intensamente, de tal manera que se crean divisiones dentro de la
familia, sin importar el tamaño de la empresa.
El reto del liderazgo dentro de una empresa familiar es construir
fuertes lazos familiares y empresariales. El liderazgo más efectivo es
el que se esmera en desarrollar carácter --como cualquier padre-- y
construir una empresa exitosa. Pocos líderes definirían el éxito
exclusivamente en términos económicos. La buena salud de una empresa
familiar implica el desarrollo de su carácter moral, de su capacidad
para trabajar en equipo, de una familia donde todos se sientan amados y
reconocidos, y de un negocio financieramente exitoso. Alcanzar esta meta
es el reto.
Uno de los aspectos críticos para construir no solo una familia sana y
armoniosa, sino un buen negocio, es la habilidad de comunicarse y
resolver problemas como una familia en equipo. Esto requiere que haya
confianza entre los familiares y en el líder de la empresa. Este es el
cimiento del Protocolo y del Consejo Familiar, distinto a una junta,
donde la familia puede comunicarse y resolver sus problemas, con más
cooperación y, afortunadamente, en un nivel de inteligencia emocional más
alto.
Para la mayoría de las familias, su capacidad de resolver conflictos y
emociones requiere un cambio de cultura. El cambio, en un nivel
individual, familiar y familiar-empresarial, es difícil, aunque
imperativo, si se quiere enfrentar una sucesión con éxito. Aquellos
que sean capaces de crear un espacio de crecimiento continuo para la
calidad de la comunicación y el trabajo en equipo, construirán los
cimientos para sostener tanto la belleza y el goce de su familia como de
su negocio en los años por venir.
* PhD, principal de Strategic Initiatives Inc, firma consultora
especializada en negocios familiares en Estados Unidos y América Latina.
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